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Cuaderno de Historias de Alfred López

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Cuaderno de Historias de Alfred López

Mensaje por Camel Tropic el Mar Abr 24 2018, 18:07

Uno de los escritores más famosos y excelentes del conocido Siglo de Oro fue sin lugar a dudas Francisco de Quevedo, quien a través de su extenso trabajo dejo escritos un gran número de libros y su obra hoy en día forman parte del legado histórico de la literatura en español.

Pero al igual que el literato era veloz con su pluma y rápido en reflejos para contestar a alguien con una de sus genialidades (su fina ironía y sarcasmo era su sello más característico) también lo era a la hora de entrar en una provocación. Sus adversarios (que tuvo muchos y distinguidos) sabían que Quevedo se ofendía fácilmente y no dudaban en lanzarle alguna que otra puya de vez en cuando para hacerle salir de sus casillas.

Al igual que tuvo grandes enemigos también se cosechó la amistad, respeto y lealtad de un gran número de importantes personalidades de la época, entre ellos el Gran Duque de Osuna (Virrey de Sicilia y posteriormente Virrey de Nápoles con la ayuda de Quevedo), quien en un periodo concreto de la vida del dramaturgo dio amparo y protección cuando éste tuvo que huir de España tras haber matado a un hombre tras una disputa.

Pero Francisco de Quevedo (quien profesaba una profunda religiosidad) se consideraba un hombre de ley, a pesar de los numerosos defectos que podía tener y numerosos escritos de la época relatan cómo le gustaba el alcohol, acudir a prostíbulos, fumar compulsivamente, comportarse como un xenófobo e incluso ser un misógino.

Y esto último es llamativo hasta el punto en el que uno de los incidentes más trascendentales de su vida fue producto de defender a una dama que había sido abofeteada por un individuo.

Los hechos se produjeron durante el transcurso de la misa del ‘Amor Fraterno’ que se celebraba el 3 de abril de 1611 (Jueves Santo) en la iglesia de San Ginés de Arlés (en pleno centro de la Villa y Corte de Madrid).

Parece ser que durante la mencionada misa, a la que había acudido Quevedo, un hombre dio una bofetada a la mujer que lo acompañaba y esto llamó la atención del dramaturgo que invitó a salir del templo sagrado al agresor.

[Te puede interesar leer: El aspirante al trono español que mató en un duelo a su primo por llamarlo truhan y corrupto]

Según explican algunas crónicas la disputa entre ambos fue subiendo de tono, la provocaciones de uno hacia el otro eran cada vez más evidentes y la discusión se fue trasladando poco a poco hacia una calle más arriba (se supone que para no molestar a los feligreses que se encontraban dentro de la iglesia).

Así es como llegaron hasta la plaza de San Martín donde en un momento dado Quevedo sacó un estoque (espada puntiaguda que solían llevar numerosos caballeros de la época, aunque hay quien apunta que era un florete) y pinchó a su adversario hiriéndolo de muerte.

Algunos relatos cambian el nombre del templo religioso en el que se desencadenó todo e indican que fue en la iglesia de San Martín de Tours, situada en la cercana calle del Desengaño, pero ésta no fue levantada hasta un siglo más tarde (mediados del sXVIII).

El incidente protagonizado por el ilustre literato ha quedado reflejado en una placa que el Ayuntamiento de Madrid colocó en 2014 donde reza la leyenda:

‘En esta plaza hirió mortalmente FRANCISCO DE QUEVEDO a un caballero el Jueves Santo de 1611 en defensa de una dama’


Cabe destacar que este incidente provocó la huida de España de Quevedo, quien fue acogido por su amigo el Gran Duque de Osuna en su virreinato de Sicilia y para quien trabajaría como secretario.

Enlace: http://alfredlopez.tumblr.com/post/172988791835/cuando-quevedo-sali%C3%B3-en-defensa-de-una-mujer
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Re: Cuaderno de Historias de Alfred López

Mensaje por Camel Tropic el Mar Abr 24 2018, 18:13

   Qué sería de él hoy en día con sus mismos gustos y escritos ??..

Poema de Francis Quevedo: Desengaño de las mujeres  

Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado

si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.
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Re: Cuaderno de Historias de Alfred López

Mensaje por Salva el Dom Jun 17 2018, 18:13

Se ofenderían. No reconocerían aún en la actualidad que existen mujeres que para estar de pareja con un hombre, no lo hacen si no es a cambio de esperar o recibir favores materiales, estipendio, como donación de pago.

Todavía por desgracia quedan mujeres que sin esta compensación material, parece que ante la sociedad su propio amor queda insultado.

No por ello, no era una afecto fingido, la quería y respetaba.


Irónicamente y verso por verso, explica, cómo sabía sacar provecho a su convivencia con él. Quizás eran otros tiempos y el divorcio estaba prohibido. 


¿ Quién sabe utilizar más la libertad que otorgó el divorcio, hombres, mujeres o ambos ?.
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Re: Cuaderno de Historias de Alfred López

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